Emilio Grau Sala

Emilio Grau Sala pintor y grabador nació en Barcelona el 22 de junio de 1911 y falleció en la misma ciudad en el año 1975. Pronto inicio su formación con su padre, el dibujante Juan Grau Miró, para trasladarse posteriormente a la Escuela de Bellas Artes de Barcelona e iniciarse en su adolescencia en el arte de la litografía. Celebró su primera exposición individual en el año 1930 en la Sala Badrinas de Barcelona y al año siguiente, en unión con un grupo de artistas, formó el efímero grupo Independientes. Ya en 1933 viajó a París donde realizó decorados para grupos de ballet y realizó varias exposiciones en la Sala Syra de la Ciudad Condal. La guerra civil le lleva otra vez a París donde expone algunas de sus obras en la galería Zak, acude también a Londres y Bruselas. Vuelto a París realiza su primera exposición individual en la galería Castelucho de Montparnasse. En este momento compone varias pinturas murales en la ciudad del Sena y de igual manera ilustra obras bibliográficas como Fêtes galantes de Charles Baudelaire o el Romancero gitano de Federico García Lorca, además de algunos retratos para pintores y escenografías que le llevan desde París a Bruselas, Basilea y de vuelta a Barcelona.

Por lo que respecta a sus exposiciones individuales celebró doce en París, tres en La Rochelle, Toulouse y Honfleur, también trece en Barcelona, tres en Madrid, cuatro en Nueva York, dos en Los Angeles, una en Londres, Bruselas y Buenos Aires. Entre las exposiciones colectivas destacan las llevadas a efecto junto a la llamada “Escuela Española de París”. En el año 1958 obtuvo el Premio de la Societé des Amateurs d´Art en París y en 1964 el Premio Francis Smith. En el año 1963 pintó las ciento veintiocho acuarelas como ilustración de la edición del cincuentenario de la obra de Marcel Proust En busca del Tiempo perdido, donde queda patente su calidad como ilustrador.

Toda la producción artística de Grau Sala, con sus deliciosas figuras femeninas, sus centros de flores y sus armónicos interiores, o sus alegres escenas callejeras, circenses o hípicas, responde al concepto de ilustración, aunque sobre él se acumulen calidades técnicas, juegos lumínicos y talento sobrado de pintor, y es precisamente ese aroma ilustrativo lo que, justamente con el acertado juego del color, compone su original y valiosa personalidad artística.

Sebastián Gash escribió sobre su obra:…Resulta imposible no dejarse seducir por el arte sutil de Grau Sala, en donde la intuición de la luz, de la mancha, del grafismo, se muestra de un modo tan espontáneo, tan penetrante, tan naturalmente sabio y en donde la imaginación poética se renueva alternativamente preciosa, viva, gozosamente, tiernamente expresiva y siempre lozanamente juvenil

Obra disponible en nuestro fondo:

  • Obra gráfica: Litografía

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