Rafael Alberti

Rafael Alberti nace en el Puerto de Santa María, Cádiz en 1902. Desde su más tierna infancia quería ser pintor, pero la poesía acabó absorbiendo todo su tiempo y se limitó a causa de ello a realizar de cuando en cuando algunas muy originales pinturas, dibujos y grabados. En su libro “A la Pintura” cantó mejor que nadie ese arte que había amado de joven y ha seguido amando durante toda su vida.

A través de las variaciones de tema y tono de su poesía se caracteriza por una nítida inteligencia y una secreta inquietud ética y social. En su vertiente estrictamente pictórica realiza entre 1920 y 1925 varias obras que eran ya surrealistas desde antes de que André Bretón hubiese promovido ese renovador movimiento literario y artístico. Sus lienzos y dibujos tendían a la total ocupación del espacio y había en ellos una mezcla anómala de ansiedad y de orden en equilibrio inestable.

Al mismo tiempo pintaba y dibujaba algunas obras con formas netamente ceñidas por la línea del dibujo y algunas otras, tales como “El Pueblo”, cuya sugerencia de casas inexistentes, pero fácilmente imaginables en su manera de coordinar sus entronques de planos, hacían que no tan sólo fuese un propulsor del surrealismo, sino también uno de los premonitores de la abstracción en España.

Es conocido por sus numerosos trabajos para ilustrar libros de artista y alta bibliofilia. Utiliza la litografía, serigrafía y sobre todo el grabado al aguafuerte que domina plenamente. La presente tetralogía, sobre Toros, Amor, Naturaleza y Mar, está siendo considerada ya, por numerosos medios de comunicación, críticos de arte, etc. como su última gran obra.

Se compone de cuatro libros, uno por cada tema, con seis aguafuertes y doce poemas en cada uno de ellos, en total veinticuatro aguafuertes a todo color y cuarenta y ocho poemas en el conjunto de la obra. Todos los poemas van grabados al aguafuerte sobre planchas de cobre.

Obra gráfica que le ofrecemos:

Desarrollado por 2.0 Diseño