José Luis Fariñas:
La Habana, 1972.
José Luis Fariñas es pintor, dibujante, ilustrador y escritor. Miembro
de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, obras suyas (óleos y
acuarelas) se conservan en las colecciones permanentes del Museo de Las
Américas y del Mizel Museum, Denver; del American Jewish Museum de
Pittsburgh; de la Bernheim Gallery, Panamá; de John Le Carré, Londres;
de Carlos Weil, Panamá y de George D. Hyman, Delray, entre otras.
Ha realizado quince exposiciones
personales y participado en cuarenta y seis colectivas en Cuba y otros
países. Ha ofrecido talleres y conferencias en la Universidad de Cornell,
New York y en otras universidades de estados Unidos.
En 1993 obtuvo el
Premio de Ilustración de La Gaceta de Cuba y un Premio de Reconocimiento
en el Concurso NOMA de ilustración, de la UNESCO, Japón 1995.
Graduado
de "San Alejandro" con Título de Oro, cursó estudios de pintura en el
Instituto Superior de Arte de La Habana, ISA. de 1991 a 1994.
Sus
ilustraciones aparecen en importantes publicaciones de las más
prestigiosas editoriales de Cuba. Narraciones suyas están antologadas
por Salvador Redonet en Novísimos narradores cubanos, Universidad de
Zaragoza, 1999 y en El ánfora del Diablo, Letras Cubanas, 2000. Textos
suyos han sido traducidos al inglés y antologados en Contemporary Cuban
Literature 1985-1995, Wayne Finke, Peter Lang Publisher, Londres, en
proceso de edición.
Su cuaderno de poemas en prosa Incuria, Ediciones
"Z", La Habana, l993, que ha sido traducido al inglés y al holandés,
aparece en publicaciones especializadas de Madrid y Amsterdam, y en
edición digital en Internet. La Gaceta de Cuba le otorgó la Beca de
Creación Prometeo en su edición del 2002.

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Ha recibido premios y
menciones nacionales como poeta, narrador, pintor y dibujante. Ha sido
jurado en concursos de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.
Desde muy pequeño –cuenta José Luis Fariñas– “La reproducción de la
portada de la edición príncipe de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la
Mancha, formaba parte de mi mundo visual. Con el tiempo se fueron
sumando en mi imaginación las imágenes de los quijotes de Doré, Daumier,
Picasso, Moreira, Sergio Martínez y las del propio texto de Cervantes”.
El sueño de Fariñas de dar rostro y vida a Cervantes se ha visto
cumplido con Cervantes, el soldado que nos enseñó a hablar, de Liber
Ediciones.
“Las magníficas ilustraciones de José Luis Fariñas que enriquecen esta
edición de El soldado que nos enseñó a hablar, afianzan el juego de
identidades, la galería de espejos que enfrentan a la autora con su
personaje.

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Fariñas prolonga la libertad de María Teresa al imaginar a
Miguel como un Alonso Quijano armado de pluma, viejo y derrotado,
cargado de amargura y sin ganas de batallar, como antes lo había pintado
en versos León Felipe. Un Cervantes Quijote, que se nutre de la gloria
del personaje que él mismo ha creado en una interpretación delicada y
sugerente, que se instala en el clima de los sueños.
Los grabados de
José Luis Fariñas, plenos de símbolos, de matices fantásticos, completan
el texto de María Teresa León con otra dimensión fundamental de su vida.
Es justo y hermoso que sea un artista americano, cubano, quien acompañe
en esta aventura a la escritora que, al marcharse de España, halló una
nueva patria al otro lado del Océano.”
Almudena Grandes
Obras que les ofrecemos:
Web oficial de
José Luis Fariñas
Fragmentos de ensayos y artículos sobre la obra de José Luis Fariñas
Nada en sus cuantiosos dibujos está fuera de lugar. Todo parece haber
sido creado de modo unívoco en una fantástica maquinaria construída con
monstruosas criaturas como las que poblaron las pesadillas de Bosch y
Brueghel. Después de penetrar en el universo de sus fantasías, la
delicada precisión y la habilidad técnica desplegadas en sus obras
inmediatamente nos sorprenden. Fariñas parece realizar la necesidad de
un cambio drástico en los temas que hasta los tempranos noventa fueron
el centro de las obras del arte cubano abriendo nuevas perspectivas a
sus contemporáneos. Ávido lector de filosofía, Fariñas tuvo la capacidad
de definir sus propias metas en una muy temprana fase de su carrera.”
Carlos M. Luis
Crítico de arte y profesor de la Universidad de Saint John Vianney, Florida.
Ensayo. Catálogo del Mizel Museum of Judaica y el
Museo de Las Américas, Denver, 1998
“Las terrenales figuras de Fariñas son como remolinos del humanidad que
bien podrían poblar desde la Divina Comedia de Dante hasta los campos de
Brueghel.”
Dianne Zuckerman
Crítica de arte. Denver Post, 1998
“...Nunca había visto nada parecido al trabajo de este joven artista.
Los trabajos de Fariñas están llenos de fantásticas figuras que me hacen
rememorar las clásicas fuentes de Brueghel y de Hieronymus Bosch..."
Ann Tennant
Curadora del
Denver Art Museum.
Entrevista para The Scene, Denver, 1998
“La imaginación descomunal de José Luis Fariñas, hizo posible que a
través de sus dibujos volviera a encontrarme con el mundo de El Bosco y
de Brueghel extrapolado, de manera impecable, a este siglo. (...)Una vez
que se ha visto un dibujo suyo, es muy difícil dejar de recordarlo.”
Carlos R.Wei
Coleccionista, curador y propietario de la
Bernheim Gallery.
Cordialidad, Panamá, 1996
“A pesar de su juventud, el artista demuestra dominio de la técnica y
sensibilidad al brindar su versión del realismo mágico
latinoamericano...”
F. Farrington
Crítico de arte, El Nuevo Día, San Juan, Puerto Rico, 1994
Como todo intento cosmogónico, la obra de José Luis Fariñas trata de
expresar la totalidad del ser. Para sus criaturas, devoradoramente
embrionarias, el mundo es una prolongación de sí mismas. Se devoran y
nacen de un mismo cuerpo metamorfoseado en una suerte de antropofagia
engendradora y copulativa que participa de un signo más vasto y
esencial: el de la fecundidad. Su obra es una de las propuestas
estéticas más interesantes de nuestra joven plástica.
El divino infierno de Fariñas,
Alexander Pérez Heredia, Investigador del Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias de Cuba.
Revolución y Cultura, No.2/96
El dibujo meticuloso y expresivo hasta sus íntimos detalles, así como el
acuarelado tenue y sugerente, logran llevarnos a ese mundo que es, a la
vez, realidad y sueño gracias a la imaginación febril y decantada de
José Luis Fariñas.
Fariñas o la metamorfosis antes del
amanecer,
Ramón Oviero, Consultor de la UNESCO y Director de la Editorial
Arte Visual
del Instituto Nacional de Cultura de Panamá.
Catálogo de la Bernheim Gallery,
Panamá, 1997
Portadoras de un sólido rigor constructivo, sus piezas son reflejo de
una vivencia onírica, de viajes interiores que luego traduce con una
línea sutil, un trazo vigoroso y transparencias de suaves tonalidades
que se acomodan entre las formas. Fariñas crea un cuadro “biológicamente
terminado”, cuya topografía, dirigida no sólo al ojo que ve, sino
también al ojo que sabe, se presenta como una constelación de pequeñas
unidades, “átomos dibujados, que conforman un tejido pictórico sin
fisuras ni vacío.
Átomos pintados.
Toni Piñera, Crítico de arte,
Granma, 1999
Muy curiosa madurez expresiva se observa en la obra pictórica de José
Luis Fariñas. Porque el cascarón del huevo no se rompe; de la boca del
pescado nadie puede escapar; el anillo se cierra alquímicamente. Se
traga su propia cola existencial.
Fariñas o el acto de arañar.
José Prats Sariol, Narrador y crítico de arte. Revista UNIÓN, No.23 del 1996