Una mujer del 27
María Teresa León Goyri (Logroño, 31 de octubre de 1903 - Madrid, 13 de
diciembre de 1988).
De padre militar, su madre, Oliva Goyri, fue hermana de María Goyri,
esposa de Ramón Menéndez Pidal. En su formación influyeron mucho sus
tíos y sobre todo su tía María, que había sido la primera mujer española
en obtener un doctorado en Filosofía y Letras. María Teresa estudió en
la Institución Libre de Enseñanza y se licenció en Filosofía y Letras.
En 1920 se casa con Gonzalo de Sebastián, el padre de sus dos hijos:
Gonzalo y Enrique. Separada de su marido y de sus hijos vuelve al hogar
paterno en Burgos y comienza a colaborar en el Diario de Burgos
con relevantes artículos de actualidad, cultura y defensa de la mujer.
León escribe también cuentos para niños. Hacia 1929, ya establecida en
Madrid publica Cuentos para soñar y la
La bella del mal amor.
En Madrid se producirá el encuentro con el que será su compañero vital y
literario mientras viva, Rafael Alberti. En 1933 fundan la revista
Octubre, que integrará a importantes escritores y figuras
consagradas de la cultura y a jóvenes autores. La pareja realizará
diferentes viajes. En la Unión Soviética tendrán la oportunidad de
conocer a intelectuales y políticos como Máximo Gorki.
Maria Teresa y Rafael se encuentran en Ibiza cuándo comienza la Guerra
Civil. Vuelven a instalarse en Madrid en plena guerra y María Teresa
pasa a ejercer el cargo de secretaria de la Alianza de Escritores
Antifascistas. Fundan la revista El Mono Azul. En sus dos novelas
Contra viento y marea y Juego limpio, publicadas años más
tarde, León plasmará sus vivencias del Madrid en guerra. Su Romancero
de la Guerra Civil, dedicado a Federico García Lorca, constituye un
importante compendio de la poesía anónima del siglo XX. María Teresa fue
subdirectora del Consejo Central del Teatro, y puso en pie, ya como
autora, ya como actriz o como directora, importantes empresas teatrales
en la España republicana.
El exilio los lleva en un primer momento a París, donde viven hasta
finales de 1940, trabajando como traductores y locutores en la radio; En
Argentina, nacerá Aitana, la hija de María Teresa y Alberti. Allí, donde
vivirán veintitrés años, María Teresa desarrolla una intensa labor
literaria como guionista de radio y traductora, a la vez que redacta
algunas de sus principales obras.
En la década de los 50 los Alberti realizan varios viajes por Europa y,
en 1958, por China, viaje que dará lugar a una importante obra en
colaboración: Sonríe China. Juntos como siempre se instalan en el
Trastevere, en 1963. Roma es el escenario de su consagración como
autores –Alberti es ya un poeta mítico– y dónde crean sus obras de
madurez. María Teresa, en los años romanos, escribe su autobiografía,
Memorias de la melancolía, finalizada en 1968. Es esta una obra
fundamental para conocer buena parte de la intrahistoria española de las
primeras décadas del siglo XX.

Ilustración de "Cervantes, el hombre que
nos enseñó a hablar"
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Con la llegada de la democracia, los Alberti regresan a España en abril
de 1977. Maria Teresa no podrá disfrutar mucho tiempo del reencuentro
con su tierra añorada, pues aquejada del mal de Alzheimer, es ingresada
en un sanatorio de las cercanías de Madrid. María Teresa León muere el
13 de diciembre de 1988.
La
relación de Cervantes con María Teresa es temprana. Durante la guerra
civil, en unión de su compañero Rafael Alberti, realiza una adaptación
de La destrucción de Numancia.
Desde este primer encuentro hasta el último, la biografía novelada de
Cervantes, el soldado que nos enseñó a hablar, sería su última
obra publicada antes de entrar en ese cruel paraíso de las sombras que
es el Alzheimer.
Inteligente, sensible, cordial, valiente y discreta, tan inspirada como
el hombre que fue su compañero en la vida, el gran poeta Rafael Alberti.
Obras que les ofrecemos: