|
|||||||||||||||
|
|
Cuentos de Boccaccio“El hortelano en el convento o los engaños fingidos”G. Boccaccio - C. Perellón Neifile, dama joven ingenuamente lasciva, preside los engaños y desengaños de amor de los diez cuentos que arrancan con “El hortelano en el convento o los engaños fingidos”: la historia del hortelano de convento de monjas que se finge mudo y consigue que todas pasen por su camastro, tuvo gran difusión en la Edad Media; no menos burlones e irónicos son otros engaños, como el del palafrenero que yace con su reina y al que, para reconocerlo, el rey corta un mechón de pelo; el criado habrá de ingeniárselas para no ser, pese a esa señal, descubierto; más complicado es el engaño del enamorado de mujer celosa, a la que consigue embaucar gracias precisamente a sus celos; y más arriesgada y casi trágica la aventura de Tedaldo, pues está a punto de costar la muerte a su amante, a quien todos creían autora de la muerte del desaparecido Tedaldo. Otras estratagemas para gozar del amor son más trágicas y más inventivas, como la del abad que goza de los favores de la esposa de Ferondo, o las vueltas que ha de dar Giletta para casarse con un caballero que la desprecia. El maestro Celedonio Perellón es el encargado de recrear en imágenes estos diez cuentos. Este volumen cuenta con diez aguafuertes a color realizados al azúcar, uno para cada cuento, realizados con dos planchas, entre las cuales se reparten varios colores. Un elemento que caracteriza esta serie de aguafuertes de “El hortelano en el convento o los engaños fingidos” es que en cada uno de ellos, se representan siempre dos personajes. Los dibujos entre el texto, de trazo grueso, son litografías a dos colores.
La obra, editada en rama, se presenta en un estuche de tela en ocre Irati, con hierros en lomo y portada. Un dibujo grabado a tono, también de Perellón, ilumina la portada. El epílogo ha sido realizado por Carlos Alonso, traductor de italiano, profesor de la Escuela Central de Idiomas de Madrid. Alonso remite en su texto a las palabras de Esther Benítez, la ilustre traductora de estos cuentos a quien se dedica este volumen In Memoriam: “Todas las grandes obras literarias necesitan una traducción acorde con la sensibilidad de los tiempos en los que se siguen leyendo”. Esther Benítez elige, como apunta Alonso, “modernizar la prosa boccacciana”, no llevar –como ya dijera Ortega– “el lector al autor”, sino al contrario.
Cuentos de Boccaccio
|
||||||||||||||
|
Ahora tiene la oportunidad de
incorporar cualquiera de estas obras a su colección particular. |
Inicio
| Bibliofilia | Obra
Gráfica Original | Artistas | Temas | Archivo Iconográfico
| © 1999-2008 Liber
Ediciones, S.A.
|
|||||||||||||||