|
|||||||||||||||||||||
|
|
El DecamerónSegunda JornadaBajo el mandato de Filomena, se razona sobre quién, perseguido por diversas contrariedades, haya llegado contra toda esperanza a buen fin. La Segunda Jornada de El Decamerón, más voluminosa, es decir, con un tercio más de páginas, contiene también 12 aguafuertes a color realizados al aguatinta, cuya mancha está compuesta por distintas viñetas que en su conjunto resumen el cuento. En esta jornada los dibujos a línea son litográficos. El prólogo corre a cuenta de Mario Antolín Paz, Presidente de la Asociación Madrileña de Críticos de Arte.
Cuando el grabado ilustra la palabraEsta excelente edición de "El Decamerón", que está realizando con amoroso cuidado Liber Ediciones, suma a otros muchos aciertos la elección de Celedonio Perellón como ilustrador de esta obra inmortal, que ha contado desde el siglo XV con el apoyo de extraordinarios grabadores, … Pintor de infrecuente talento, excepcional dibujante, y grabador capaz de expresarse en las más distintas técnicas de la estampación con igual maestría, Celedonio Perellón se enfrenta juvenilmente con el reto de ilustrar las diez Jornadas de "El Decamerón" en un momento de plena madurez creadora. No es fácil recrear en imágenes los cien cuentos de "El Decamerón", si no se posee una amplia cultura literaria e histórica y una sensibilidad receptiva a flor de piel, pero en Perellón coinciden estas dos exigencias que no es fácil encontrar unidas, por lo que quizás se justifique así el que sea esta la primera edición de "El Decamerón" ilustrada por un artista español. Los diez tomos que componen la obra profusamente dibujados por Perellón, autor también de las letras capitulares, van a ser enriquecidos con una hermosa serie de doce aguafuertes realizados en cada volumen con una técnica distinta (barniz blando, punta seca, azúcar, rayado, manera negra, etc.), y un distinto enfoque estético, en el difícil empeño de utilizar las más diferentes experiencias de estampación calcográfica y de creación artística, para ilustrar de forma conveniente las variadas aventuras de las diez jornadas de "El Decamerón". Mario Antolín Paz
Novela primera
Novela décima Cuando el grabado ilustra la palabraDesde la aparición en España durante el último tercio del siglo XV de los primeros libros ilustrados, hasta hoy, el grabado ha pasado de cumplir una mera misión religiosa, científica o docente, a ocupar un puesto destacado en la historia del arte, no solo como expresión plástica independiente que alcanza su cima con Goya y con Picasso, sino también como complemento enriquecedor de la creación literaria, a la que se encuentra unido desde su nacimiento por la misma raíz etimológica –graphos- y por entrañables lazos de íntima colaboración. Y desde aquellos deliciosos y primerizos grabados xilográficos, la mayoría anónimos que ilustraron la "Cárcel de amor", de Diego de San Pedro (Barcelona, 1493) o "Doctrina de los religiosos en romance", de Peraldus (Pamplona, 1499), o los salidos de las manos de Juan Parix o de Fabrique de Basilea en Burgos, o de los hermanos Hurus en Zaragoza, Palmart en Valencia, Gherllinc en Barcelona o López de Roca en Murcia –según recoge Antonio Gallego, en su "Historial del grabado en España"-, hemos pasado a los aguafuertes de Joan Ponç en "La Metamórfosis" de Kafka, las litografías de Tápies en "La Clau del Foc" de Guimferrer, los aguafuertes de José Luis Verdes en "El mito de la caverna" de Platon, los de José Hernández en "La música callada del toreo" de José Bergamín o los de Eduardo Chillida en "Más allá" de Jorge Guillén, entre otros muchos, que pueden ser ejemplos del más renovador concepto del grabado.
Esta excelente edición de "El Decamerón", que está realizando con amoroso cuidado Liber Ediciones, suma a otros muchos aciertos la elección de Celedonio Perellón como ilustrador de esta obra inmortal, que ha contado desde el siglo XV con el apoyo de extraordinarios grabadores, unas veces anónimos como los de la edición veneciana de 1492, y otras de artistas internacionalmente conocidos como Cachín, François Eisen, François Boucher, Gravelot, Mariette Lydis o Schlotter, durante los siglos XVIII, XIX y XX, que con visiones y estilos claramente diferenciados han enriquecido con sus imágenes las más hermosas ediciones del libro de Boccaccio. Pintor de infrecuente talento, excepcional dibujante, y grabador capaz de expresarse en las más distintas técnicas de la estampación con igual maestría, Celedonio Perellón –que podría haber protagonizado alguno de los cuentos que tan deliciosamente interpreta- se enfrenta juvenilmente con el reto de ilustrar las diez Jornadas de "El Decamerón" en un momento de plena madurez creadora. Camilo José Cela ha escrito: "Celedonio Perellón es cautivadoramente perfecto, peligrosa y dulce, y cruelmente perfecto (…) No tiene parientes artísticos ni en los museos ni en la vida, porque su pintura es la misma vida zambullida en una hierática y también emocionada aura de poesía, y esto solo puede decirse de uno entre mil pintores". Llega a "El Decamerón" después de un largo camino –iniciado con el Premio Lazarillo, de ilustración, en 1963 - durante el que nos ha regalado tres carpetas litográficas tituladas "Mundo, demonio y carne", realizadas en 1973 sobre textos de Javier Rubio, Francisco Pérez Navarro y Rafael Talavera y diversas ediciones de bibliófilo como "Cuentos en verso del licenciado Tamariz" (1974), Gamiani (1974), "El Azoth" de Basilio Valentín (1977), "Cantar de las Cantares" (1990), "Llanto por Ignacio Sánchez Mejias" (1998) o "Salomé" de Oscar Wilde (2000), ilustradas con espléndidos aguafuertes, en muchos de los cuales la mujer alcanza un protagonismo indiscutible, porque para Perellón la mujer compone las tres cuartas partes de su universo. Un universo en el que vive encerrado como un gusano que devorase la eterna manzana del pecado original.
En su obra, tan alejada de la pornografía como del puritanismo esteticista, el sexo adquiere caracteres de juego y alegría, de afirmación de libertad, y de complacencia de saberse vivo. Hay una extraña impureza en los ojos penetrantes de Perellón cuando pintan los cuerpos femeninos. Una impureza con sabor de pecado juvenil, porque el erotismo de Perellón tiene rastros de sueño pasional de adolescente. Pero en esta ocasión el pintor se ha sometido sin esfuerzo al noble imperativo de la obra de Boccaccio, y ha convertido su sonrisa en carcajada, su sutil perversión en gozoso pecado, su ironía en crítica moral, su civilización en clasicismo y su dominio del oficio en arte. No es fácil recrear en imágenes los cien cuentos de "El Decamerón", si no se posee una amplia cultura literaria e histórica y una sensibilidad receptiva a flor de piel, pero en Perellón coinciden estas dos exigencias que no es fácil encontrar unidas, por lo que quizás se justifique así el que sea esta la primera edición de "El Decamerón" ilustrada por un artista español.
Los diez tomos que componen la obra profusamente dibujados por Perellón, autor también de las letras capitulares, van a ser enriquecidos –ya lo han sido los dos primeros- con una hermosa serie de doce aguafuertes, diez para los cuentos y dos para el proemio y el epílogo del propio Boccaccio, realizados en cada volumen con una técnica distinta (barniz blando, punta seca, azúcar, rayado, manera negra, etc.), y un distinto enfoque estético, en el difícil empeño de utilizar las más diferentes experiencias de estampación calcográfica y de creación artística, para ilustrar de forma conveniente las variadas aventuras de las diez jornadas de "El Decamerón". Los veinticuatro grabados al aguafuerte y al aguatinta, ceñidos y luminosos, vivos y mordaces, culta y sensualmente mediterráneos que Perellón nos ofrece en los dos primeros tomos de la obra, responden fielmente a la idea del maestro Eugenio D’Ors cuando escribió sobre "El Decamerón": "Lo que llamamos alegre, gozoso, es su sintaxis… Boccaccio es como Giorgione. En los colores y en las palabras se han filtrado rayos del sol de mayo". Mario Antolín Paz
El Decamerón
|
||||||||||||||||||||
|
Ahora tiene la oportunidad de
incorporar cualquiera de estas obras a su colección particular. |
Inicio
| Bibliofilia | Obra
Gráfica Original | Artistas | Temas | Archivo Iconográfico
| © 1999-2008 Liber
Ediciones, S.A.
|
|||||||||||||||||||||