Su solicitud ha sido enviada. Tendrá una respuesta lo antes posible.

El Decamerón. Segunda Jornada

Portada de El Decamerón. Ilustración de Celedonio Perellón

Alta bibliofilia, edición única con grabados originales de Celedonio Perellón

Celedonio Perellón en  esta segunda jornada de El Decamerón crea doce aguafuertes a color realizados al aguatinta, cuya mancha está compuesta por distintas viñetas que en su conjunto resumen cada cuento. Los dibujos a línea son litográficos.

CARACTERÍSTICAS DE LA OBRA

  • Ilustraciones de Celedonio Perellón con epílogo de Mario Antolín Paz.
  • Serie de 12 estampas calcográficas exentas firmadas por el artista y maestro grabador Celedonio Perellón.
  • Técnica de grabado: aguafuerte y aguatinta bruñida con una sola plancha.
  • Dimensiones de la mancha del aguafuerte: 155 x 245 mm.
  • Dibujos a línea con mancha litográfica de un color entre el texto.
  • Papel Super Alfa de 250 g para el texto y grabados en formato 375 x 278 mm.
  • Encuadenación en lujosa caja de piel y carpeta-guarda de papel de algodón de 320 g para proteger los grabados.
  • Edición limitada a sólo 199 ejemplares numerados en arábigo más 62 numerados en romanos que duplican el número de grabados, destinados a los miembros del Club Liber de Bibliofilia.

Bajo el mandato de Filomena, dama sabia y discreta, pero llena de desio focoso (deseo fogoso), preside los relatos en los que, pese a lances muy peligrosos, los protagonistas, inasequibles al desaliento que las circunstancias parecen imponerles, terminan por tener de su parte a la fortuna gracias a su tesón y a su ingenio: desde el paralítico embaucador que está a punto de terminar sus días en la horca, a la hija del sultán de Babilonia, que acaba casándose con el rey de Garbo no sin pasar, antes de ser devuelta a su prometido, por manos de distintos hombres y recorrer diferentes lugares; o la mujer raptada que prefiere esperar la muerte de su marido para casarse con su secuestrador; o la historia del rico Landolfo Rufolo, que, arruinado, se hace pirata: un naufragio le permitirá recuperar un tesoro en joyas y regresar rico a su casa, semejante en su desenlace a la historia de Andreuccio de Perugia: éste, después de sufrir tres desgracias en una sola noche, escapa a los peligros y se convierte en dueño de un rubí que salva su fortuna.

GALERÍA DE ILUSTRACIONES

El epílogo, Cuando el grabado ilustra la palabra, corre a cuenta del que fuera Presidente de la Asociación Madrileña de Críticos de Arte, el recordado Mario Antolín Paz. Para Antolín Paz es “un acierto, por parte de Liber Ediciones, haber elegido al maestro Celedonio Perellón”, pues “no es fácil recrear en imágenes estos cien cuentos,   si no se posee una amplia cultura literaria e histórica y una sensibilidad receptiva a flor de piel, pero en Perellón coinciden estas dos exigencias que no es fácil encontrar unidas, por lo que quizás se justifique así el que sea esta la primera edición de estos cuentos ilustrada por un artista español”.

“Esta excelente edición deEl Decamerón, que ha realizado con amoroso cuidado Liber Ediciones, suma a otros muchos aciertos la elección de Celedonio Perellón como ilustrador de esta obra inmortal, que ha contado desde el siglo XV con el apoyo de extraordinarios grabadores, … Pintor de infrecuente talento, excepcional dibujante, y grabador capaz de expresarse en las más distintas técnicas de la estampación con igual maestría, Celedonio Perellón se enfrenta juvenilmente con el reto de ilustrar las diez Jornadas de El Decamerónen un momento de plena madurez creadora”.“Los diez tomos que componen la obra profusamente dibujados por Perellón, autor también de las letras capitulares, van a ser enriquecidos con una hermosa serie de doce aguafuertes realizados en cada volumen con una técnica distinta (barniz blando, punta seca, azúcar, rayado, manera negra, etc.), y un distinto enfoque estético, en el difícil empeño de utilizar las más diferentes experiencias de estampación calcográfica y de creación artística, para ilustrar de forma conveniente las variadas aventuras de las diez jornadas deEl Decamerón“.

“Desde la aparición en España durante el último tercio del siglo XV de los primeros libros ilustrados, hasta hoy, el grabado ha pasado de cumplir una mera misión religiosa, científica o docente, a ocupar un puesto destacado en la historia del arte, no solo como expresión plástica independiente que alcanza su cima con Goya y con Picasso, sino también como complemento enriquecedor de la creación literaria, a la que se encuentra unido desde su nacimiento por la misma raíz etimológica –graphos- y por entrañables lazos de íntima colaboración”.

“Y desde aquellos deliciosos y primerizos grabados xilográficos, la mayoría anónimos que ilustraron la “Cárcel de amor”, de Diego de San Pedro (Barcelona, 1493) o “Doctrina de los religiosos en romance”, de Peraldus (Pamplona, 1499), o los salidos de las manos de Juan Parix o de Fabrique de Basilea en Burgos, o de los hermanos Hurus en Zaragoza, Palmart en Valencia, Gherllinc en Barcelona o López de Roca en Murcia –según recoge Antonio Gallego, en su “Historial del grabado en España”-, hemos pasado a los aguafuertes de Joan Ponç en “La Metamórfosis” de Kafka, las litografías de Tápies en “La Clau del Foc” de Gimferrer, los aguafuertes de José Luis Verdes en “El mito de la caverna” de Platon, los de José Hernández en “La música callada del toreo” de José Bergamín o los de Eduardo Chillida en “Más allá” de Jorge Guillén, entre otros muchos, que pueden ser ejemplos del más renovador concepto del grabado”.

ARGUMENTO

Bajo el mandato de Filomena, se razona sobre quién, perseguido por diversas contrariedades, haya llegado contra toda esperanza a buen fin

Viñeta entre texto - Portada de El Decamerón. Ilustración de Celedonio Perellón

  • Novela primera
    Martellino, fingiéndose tullido, simula que lo ha curado San Arrigo; descubierto su engaño, lo muelen a palos y está a punto de ser ahorcado, aunque por último se salva.
  • Novela segunda
    Rinaldo de Asti, robado, va a parar a Castel Guiglielmo y es albergado por una viuda; resarcido de sus males regresa a casa sano y salvo.
  • Novela tercera
    Tres jóvenes malgastan su hacienda y se empobrecen; un sobrino suyo, que regresa desesperado a casa, se encuentra con un abad, que resulta ser la hija del rey de Inglaterra, la cual lo toma por marido y resarce a sus tíos de sus males, devolviéndoles su buena posición.
  • Novela cuarta
    Landolfo Rufolo, arruinado, se hace corsario; apresado por los genoveses, naufraga y logra salvarse agarrado a un cofre lleno de valiosas joyas; ayudado por una mujer de Corfú, rico regresa a casa.
  • Novela quinta
    A Andreuccio de Perusa, llegado a Nápoles a comprar caballos, le sobrevienen en una noche tres graves desgracias y, librándose de todas, con un rubí regresa a casa.
  • Novela sexta
    Doña Beritola, hallada con dos corzos en una isla, tras haber perdido dos hijos, marcha a Lunigiana; allí uno de los hijos entra al servicio de su señor, se acuesta con la hija de éste y es encarcelado. Cuando Sicilia se rebela contra el rey Carlos y la madre reconoce a su hijo, éste se casa con la hija de su señor y encuentra a su hermano, recobrando su alta posición.
  • Novela séptima
    El sultán de Babiliona envía al rey del Algarbe una hija suya como mujer; a causa de diversas desgracias, ésta pasa, durante cuatro años, por las manos de nueve hombres en diversos lugares; restituida por último a su padre como doncella, vuelve a marchar, como primero hacía, a casarse con el rey del Algarbe.
  • Novela octava
    El conde de Amberes, acusado en falso, marcha al destierro; deja a dos hijos suyos en diversos lugares de Inglaterra y, cuando regresa de Escocia sin ser reconocido, los encuentra en buena posición; marcha como mozo de cuadra al ejército del rey de Francia y, reconocida su inocencia, recobra su primitivo estado.
  • Novela novena
    Bernabó de Génova, engañado por Ambruogiuolo, pierde su hacienda y manda matar a su inocente esposa; ésta se salva y, con ropas de varón, sirve al sultán; se encuentra al burlador y conduce a Bernabó a Alejandría, donde, tras el castigo del burlador, vuelve a adoptar sus ropas femeninas y ella y su marido ricos regresan a Génova.
  • Novela décima
    Paganino de Mónaco le roba la mujer de micer Ricciardo de Chinzica, el cual, sabiendo dónde ella está, acude allí y se hace amigo de Paganino; le pide que se la devuelva y él se la concede, siempre que ella quiera; ella no quiere volver con él y, muerto micer Ricciardo, se convierte en la mujer de Paganino.

Solicite información sin compromiso


Desarrollado por 2.0 Diseño