Su solicitud ha sido enviada. Tendrá una respuesta lo antes posible.

San Jorge: Un Santo legendario

 

Textos: Leyeda dorada y Actas de San jorge Martir.

Estudio: Sant Jordi, un sant legendari.

Ilustraciones: Natalio Bayo

Presentación en la Diputación de Zaragoza

Con la edición del libro San Jorge ilustrado por Natalio Bayo que hoy presentamos, Liber Ediciones se suma, aunque con cuatro días de antelación,  a la celebración del 23 de abril, día en que Aragón  y Catalunya también festejan a quien ha sido su patrón desde la Edad Media.

Sant Jordi

El día 23 de abril es además día de celebración y de conmemoración del libro en todo el mundo, lo que supone que es festividad tanto para aragoneses y catalanes, como para los editores. La UNESCO, para fomentar la cultura y promocionar el libro, en 1995 decidió conmemorar ese día uniendo a dos de los mayores genios del pensamiento: William Shakespeare y Miguel de Cervantes (ambos murieron el 23 de abril). Liber Ediciones se dedica a la difusión de la cultura a través de la publicación de libros ilustrados, con textos y grabados originales de artistas, como principal eje de nuestra pasión por la bibliofilia; los textos que maestros grabadores y pintores como Natalio Bayo, Celedonio Perellón, Vicente Arnás o José Luis Fariñas, han ilustrado para Liber Ediciones, llevan al lector desde clásicos que se remontan a los orígenes de la cultura, como el Apocalipsis bíblico, el Decamerón de Boccaccio o La Celestina, hasta autores claves del siglo pasado, como Oscar Wilde, Camilo José Cela o María Teresa León. No les queremos aburrir con el listado de artistas que figuran en nuestro catálogo como autores de textos, grabados o aguafuertes: pero en sus veintitrés años de vida Liber Ediciones tiene a gala contar entre sus firmas con nombres como los de Rafael Alberti, Esther Benitez, Mario Antolín Pere Gimferrer, Oswaldo Guayasamín, Eberhard Schlotter, Francisco Rico, Luis Alberto de Cuenca, Mauro Armiño, además de los ya citados. Sant Jordi Si por algo se caracterizan las ediciones de bibliofilia es por la exigencia máxima que imponen en el trabajo: nos ocupamos de piezas de arte, estampas, grabados, aguafuertes, etc., y la tarea requiere un primoroso cuidado en el tratamiento de los materiales que los artistas nos entregan. Es más una labor manual que mecánica: hay que tratar cada hoja, cada página, con un rigor que tiene mucho de la dedicación que ponían los miniaturistas de la Edad Media en los monasterios. Y ese rigor, ese cuidado, toda la experiencia acumulada en estas más de dos décadas, la hemos puesto al servicio de esta obra que recoge los primeros textos conocidos de la vida de san Jorge: el que figura en la Leyenda áurea de Santiago de la Vorágine, el martirologio más difundido en toda la cristiandad durante la Edad Media, y otro texto medieval, las Actas de San Jorge Mártir. Que en ellos san Jorge no aparezca como el conocido icono del caballero cristiano que mata al dragón con su lanza, poco importa: las leyendas son a veces más fuertes que la realidad, porque vienen cargadas de símbolos; y estos símbolos, al difundirse, adquieren distinto significado en diferentes partes. El significado local será distinto, pero el símbolo no, y San Jorge representa una idea genérica: el triunfo del Bien sobre el Mal desde Tombuctú a Georgia, desde Etiopía a Portugal, desde Bulgaria a Inglaterra, países y ciudades que, como Aragón o Cataluña, también lo tienen como santo patrón. El estudio de un investigador italiano, Stefano María Cingolani, analiza para el lector la situación en que realidad y leyenda se mezclan en este mundo fabuloso de San Jorge. Sant Jordi Como todos ustedes saben, nuestro famoso patrón ayudó, según la leyenda, al ejército del Pedro I de Aragón a derrotar en la batalla de Alcoraz a un ejército musulmán muy superior en número a las tropas cristianas. Corría el año 1096 y, desde entonces, el hermanamiento del santo con Aragón se ha festejado en nuestra tierra. Si cuatro líneas bastan para describir la primera presencia de San Jorge en nuestras tierras, para presentarles al pintor que ha ilustrado con grabados y litografías los tres textos, necesitaría bastantes más… siempre que el público no fuera aragonés. Pero Natalio Bayo es de aquí, de Épila, y su larga trayectoria artística es de sobra conocida; su obra ha podido y puede verse desde hace décadas en numerosas salas de exposiciones y museos, no solo de Aragón sino también de toda España y otras partes del mundo. Aún así, dos líneas: Como saben, se crió en la abstracción, y desde entonces ha navegado entre Escila y Caribdis salvando escollos y practicando en sus lienzos una figuración tocada por el ala de otras corrientes: su realismo no es real, sino mágico, porque los toques que utiliza, los rasgos que dibujan sus pinceles o su buril subliman lo que, a ojos de quienes no somos artistas, parece un simple objeto cotidiano o una figura humana limitada a su apariencia, a su envoltura exterior. En este San Jorge, Natalio Bayo juega con la realidad, la ironía y la fantasía; su trabajo ha sido minuciosamente realista a la hora de dibujar, por ejemplo, el cuerpo del mártir en las mazmorras o en el potro de tortura. Como subrayamos en la nota editorial que cierra el libro: “son distantes, irónicos, duramente críticos cuando esboza a esas encarnaciones del poder que juzga, condena y tortura, con rostros que parecen hechos de barro y decadencia, si no de corrupción; oníricas cuando diseñan o esbozan el dragón, unas veces alado, otras sin alas, o cuando la lucha del caballo, del caballero y del monstruo hace de los tres una sola pieza. Pero, a pesar de esa claridad expositiva en dibujos y grabados, dentro de ella misma pervive ese onirismo mágico que caracteriza y singulariza a Natalio Bayo dentro de la mejor pintura española del último medio siglo”.

GALERIA DE ILUSTRACIONES:

Solicite información sin compromiso


Desarrollado por 2.0 Diseño