
Entre 1930 y 1937 se grabaron, por iniciativa del
marchante de arte Ambroise Vollard, cien grabados de Pablo Picasso, conocidos en su
conjunto como "Suite Vollard". En 1939 se editó la "Suite Vollard" en
dos formatos distintos, una versión de 50 x 38,5 cm, de la cual se hicieron 50 ejemplares
y una versión de 44,5 x 34 cm, de la que se editaron 250 ejemplares. Son muy pocas las
series que actualmente se encuentran completas ya que la gran mayoría se vendieron
desmontando las colecciones.
La complicada historia del origen de la "Suite
Vollard", su variedad temática y su diversidad técnica, en la que se reúnen los
estilos de reproducción más variados (aguafuerte, punta seca, aguatinta, etc.)
favorecieron su dispersión. Con todo, el conjunto de la "Suite Vollard"
representa uno de los más importantes testimonios de la historia del arte del siglo XX.
En diferentes series, como "El escultor y la modelo",
"Minotauro" o "Hojas de Rembrandt" se aprecia un amplio abanico de
temas que fueron importantes en la creación artística de Pablo Picasso durante esos
años. Los grabados no siguen ninguna lógica en la secuencia de imágenes, son más bien
producto de la casualidad, a menudo motivados por los acontecimientos externos, tal y como
ocurrió en la realización de la portada de la revista "Minotauro".
Esta serie
da una idea de la multiplicidad de materiales y de la fantasía formal, de la brillantez
de su calidad artesanal, de su alegría incontenible a la hora de experimentar y la
lógica interna de su creación artística. Estos grabados se han creado de una forma
espontánea. Como ejemplo once de los grabados fueron realizados en tan sólo cuatro
días. Es por ello que esta serie respira aquel espíritu de libertad, de generosidad e
independencia, que es la condición previa para cada metamorfosis artística.
De modo
sutil y refinado, soberano y virtuoso se transforman los motivos banales, los
acontecimientos privados, las reflexiones íntimas, las explicaciones artísticas, que
emergen súbitamente como en un diario, apareciendo y desapareciendo en diferentes motivos
y temas, que están íntimamente relacionados, entretejidos unos con otros, incluso cuando
las creaciones se sustraen a una lógica externa, bajo difíciles conexiones a través de
espacio y el tiempo.

A fin de posibilitar la publicidad de esta obra gráfica de Picasso, el
Círculo de Fomento para la ciudad y el Museo Mülheim al Ruhr han apoyado e iniciado de
modo determinante la nueva edición de la serie "Suite Vollard". Esta reedición
de la "Suite Vollard" se ha limitado a 300 ejemplares de cada grabado. Los
ejemplares se numeraron, en arábico, del 1 al 300, figurando el número de cada
colección en la hoja de presentación. La edición se realizó artesanalmente con
eliminación de la trama, logrando una terminación muy próxima al original.
El papel fue creado, con un proceso manual, especialmente para este trabajo por
Richard de Bas en Ambert, una de las fábricas de papel de mayor tradición en Europa. El
papel de la edición original también procede de la misma fábrica, de la cual se eligió
la calidad Blanco narciso, belin, 200 g/m2, importado Drissier Feinpapiere. La
reproducción y el formato de papel se redujo en comparación con la edición original y
el desarrollo técnico y la fabricación en conjunto estuvo al cuidado de Plitt Druck en
Oberhausen.